La Red de Salud enLazos considera los cuadros demenciales como una enfermedad multidimensional. La enfermedad de Alzheimer hoy conforma una nueva epidemia y afecta al paciente, su familia, cuidadores y entorno, por lo que el tratamiento debe ser brindado considerando integralmente a las personas/ámbitos/entorno afectados por la enfermedad.

Por Valeria Casal Passion

 

La forma más frecuente de demencia

La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia, entre el 50 y 75% de los cuadros demenciales. Fue descripta por Alois Alzheimer en 1906.

Si bien la enfermedad puede aparecer en cualquier decenio de la vida adulta, alrededor del 10% de la personas mayores de 70 años tienen amnesia evidente, y de ellos cerca de la mitad tienen enfermedad de Alzheimer.

La duración habitual de la enfermedad es de ocho a diez años, pero puede evolucionar en un lapso muy variable.

Descripción y evolución

Algunos pacientes tienen un deterioro constante, otros en cambio, y por causas desconocidas, tienen largas etapas de estabilidad con deterioro leve.

Esta enfermedad suele comenzar con pérdida sutil de la memoria, seguida de demencia de evolución lenta, que se instala al cabo de varios años. Esta pérdida afecta a la memoria de corto plazo inicialmente, y se corresponde con los cambios patológicos iniciales  a nivel del hipocampo, responsable de almacenar y recuperar los recuerdos.

Los déficits luego afectan el lenguaje y la capacidad visuoespacial. En el 20% de los casos las primeras manifestaciones afectan otras esferas, como la capacidad para seleccionar palabras, o para organizar.

Lentamente se alteran actividades de la vida diaria, como el control del dinero, el cumplimiento de instrucciones en el trabajo, la capacidad de hacer compras y tareas domésticas y de manejar automóviles.

En etapas intermedias del desarrollo de la enfermedad el individuo no puede trabajar, se pierde o se confunde fácilmente, y necesita supervisión diaria. No se pierden la conversación superficial ni el pensamiento corriente.

En la esfera del lenguaje se altera inicialmente la capacidad para denominar los objetos, después se afecta la comprensión y finalmente la fluidez verbal. En algunos individuos la afasia es un signo temprano.

A su vez la persona padece dificultades para realizar tareas motoras seriadas (apraxia).

La deficiencia visuoespacial afecta la capacidad para comer, vestirse, resolver acertijos simples y copiar figuras geométricas.

En etapas tardías algunas personas caminan, pero suelen vagar sin rumbo fijo. Hay pérdidas cognitivas, de la capacidad de razonar y del juicio. Son frecuentes los delirios organizados de robo o infidelidad, y las identificaciones erróneas. Estos delirios son un obstáculo importante en la relación del paciente con sus cuidadores y familiares. Suelen provocar gran sufrimiento y temor a los pacientes, por lo que es importante tratarlos adecuadamente.

La orientación y espacio psicoterapéutico de sostén para familia y cuidadores es pertinente a fin de abordar la complejidad del cuadro.

A su vez pueden alternar  agresión y pérdida de inhibiciones con pasividad y retraimiento.

Se alteran los patrones de sueño y vigila, y el vagabundeo nocturno aparece como una dificultad más para los cuidadores.

El paciente presenta trastornos de la marcha, rigidez muscular generalizada, lentitud y movimientos torpes. El aspecto de los pacientes suele sugerir mal de Parkinson, pero a diferencia de los parkinsonianos, quienes padecen enfermedad de Alzheimer no suelen tener temblores.

Finalmente el paciente requiere asistencia para tareas cotidianas como comer, vestirse, e higienizarse.

Dada la complejidad y la dimensión social que presenta la enfermedad, la Red de Salud enLazos brinda atención integral al paciente, familia, entorno y cuidadores.

 

COMENTARIOS

No han dejado comentarios

Escriba su comentario

Nombre (*)
Email (*) (no será publicado)
Mensaje (*)



Código de Validación
(*) Datos obligatorios