La utilización de estimulación y entrenamiento auditivo, auriculares sin un objetivo específico terapéutico referido a cada caso particular, el uso de la música y/o músicas modificadas, dieta sensorial sonora y musical, programas de escucha musical terapéutica expone a los destinatarios a posibles severos daños en su salud y favorecen la dependencia ya que obvian la subjetividad y vulnerabilidad de las personas afectadas por cuadros neurológicos. A su vez se favorece el estigma de la vejez y de las personas con demencias u otros cuadros neurológicos, atentando contra sus derechos y soslayando su identidad.

Por Valeria Casal Passion
La patología neurológica en la vida adulta impacta en la salud de la persona que la padece (en su aspecto físico, psíquico y anímico), la dinámica familiar y del entorno, la vida de relación y su desarrollo social. 
Los trastornos cognitivos y demencias son la mayor causa de discapacidad y dependencia en el adulto mayor. La Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud denuncian que las personas añosas y las personas que padecen deterioros cognitivos y demencias están expuestos al edadismo o estigma de la vejez. Estas Organizaciones exhortan a las naciones a luchar contra este estigma.
La utilización de estimulación y entrenamiento auditivo, auriculares sin un objetivo específico terapéutico referido a cada caso particular, el uso de la música y/o músicas modificadas, dieta sensorial sonora y musical, programas de escucha musical terapéutica expone a los destinatarios a posibles severos daños en su salud. A su vez se favorece el estigma de la vejez y de las personas con demencias u otros cuadros neurológicos, atentando contra sus derechos y soslayando su identidad. 
El adulto mayor que padece una demencia es un sujeto, posee una historia que le pertenece,  un acervo cultural que lo ha construido y aún lo construye. Nuestro quehacer profesional, en tanto ético, es un proceso que debiera reconocer al sujeto en la demencia,  ejerciendo una escucha más allá del deterioro cognitivo y la demencia y el conjunto de sintomatología que presenta.
Reducir la intervención a la aplicación de ese tipo de prácticas no solo atenta contra su salud, ya que las mismas carecen de validez científica y de las autorizaciones que los organismos estatales en la Argentina requieren, sino que también violan la legislación vigente. Impulsados por intereses económicos, estas prácticas son realizadas inclusive por profesionales no musicoterapeutas, lo que viola la Ley 27.153, de Ejercicio profesional de la Musicoterapia. Las capacitaciones ofrecidas carecen también de las certificaciones nacionales requeridas. Los procesos referidos a la salud relacionados con experiencias musicales y sonoras requieren ser ejercidos por quienes poseen los conocimientos, matriculación y experiencia especializada adecuada.
El ejercicio ético de la profesión pone en juego la escucha, tiene en cuenta la subjetividad, historia personal/musical, acervo musical/cultural y contextual particular de cada persona y sus derechos.
La Red de Salud enLazos se compromete con la Carta Abierta elaborada por Colegas musicoterapeutas argentinos advirtiendo sobre lo riesgoso, ilegal y iatrogénico de estas prácticas y haciendo extensiva la misma a los requerimientos para la salud de las personas mayores, personas con patologías neurológicas, deterioros cognitivos y demencias.

CARTA ABIERTA
A quien corresponda:

Los musicoterapeutas abajo firmantes ponemos a consideración de las autoridades sanitarias, profesionales de la salud y la opinión pública en general que:
Los procedimientos que implican el uso de la música y/o músicas modificadas, dieta sensorial sonora y musical, programas de escucha musical terapéutica y entrenamiento del sistema auditivo, presentan serias irregularidades que ponen en riesgo la salud de los destinatarios.
En este sentido advertimos que los procesos ligados a la salud en los cuales intermedia la experiencia con la música y el sonido, exigen el manejo conceptual y técnico, tal como lo ejercen los profesionales musicoterapeutas. (Ley 27.153, de Ejercicio profesional de la Musicoterapia).
En el marco del conocimiento que nuestra profesión nos otorga, informamos que dichos procedimientos podrían generar un potencial daño en el Desarrollo Infantil (neurofisiológico y emocional).
Estas prácticas constituyen una posible violación a los cuatro Principios Bioéticos (Autonomía, Beneficencia, No maleficencia y Justicia)
Lo que nos preocupa y nos convoca como profesionales de la salud es lo peligroso de estas metodologías que el mercado impone como soluciones mágicas a los padecimientos de las infancias.
Sugerimos a padres y profesionales que antes de concurrir a capacitaciones y hacer uso de dispositivos con supuestas certificaciones para prácticas sanitarias, revisen cuáles son los requisitos que todo procedimiento de salud debe cumplir para ofrecer una certificación, si esta capacitación cumple con las normas legales del país donde se ofrece, cuál es la validación científica y quién la realizó.
Atentamente:
EQUIPO DE éTICA PROFESIONAL EN MUSICOTERAPIA.


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